Perteneciente al grupo de sopas frías españolas, la porra antequerana es prácticamente idéntica al salmorejo cordobés, pero originaria y típica, como su apellido indica, de Antequera, Málaga; mientras que el nombre evoca el mazo o porra con el que antiguamente majaban los ingredientes.
El origen de la receta se pierde en los vericuetos de la Roma Imperial, donde los campesinos la preparaban golpeando con una piedra en forma de porra sobre los ingredientes depositados en un cuenco de madera. La masa obtenida se llamaba salmorium y se consumía como almuerzo para recuperar energías. En su conquista de la provincia que llamarían Hispalis, básicamente la Andalucía actual, dejaron allí este plato al que siglos después y tras la conquista de América los locales añadieron tomate y pimiento.
Los beneficios
Protege el corazón y ayuda al anti envejecimiento
Es una preparación culinaria isotónica, de gran interés en época estival ya que hidrata, aporta vitaminas, minerales y antioxidantes de los vegetales, junto al licopeno del tomate, un micronutriente que tiene el potencial de reducir notablemente la incidencia de las patologías cancerosas de próstata, pulmón y tracto intestinal, a la vez que actúa como protector cardiovascular y anti envejecimiento. Además, a los bien conocidos beneficios de una grasa tan saludable como el aceite de oliva, se une el aporte proteínico de calidad del jamón serrano y del huevo (proteína-patrón), junto al potencial vasodilatador del ajo, que contribuye a refrescar el organismo.



